viernes 4 de febrero de 2011

y... ¿qué me importan ellas/os ustedes?

No hay ningún misterio en el atropello a una paloma en la plaza de armas

verla en el cemento ahora sin patas y con las alas como franciscano de supermercado

no hay ningún misterio en el suicidio de una poeta

decir por ejemplo que su vida superó a su obra, que decidió cuál sería la obra final

yo diría que la tragedia, para estos casos, no es nada radical,

¿Cómo concluir?

Parece que padecemos hace tiempo de vida súbita.