No hay ningún misterio en el atropello a una paloma en la plaza de armas
verla en el cemento ahora sin patas y con las alas como franciscano de supermercado
no hay ningún misterio en el suicidio de una poeta
decir por ejemplo que su vida superó a su obra, que decidió cuál sería la obra final
yo diría que la tragedia, para estos casos, no es nada radical,
¿Cómo concluir?
Parece que padecemos hace tiempo de vida súbita.
