viernes 4 de febrero de 2011

y... ¿qué me importan ellas/os ustedes?

No hay ningún misterio en el atropello a una paloma en la plaza de armas

verla en el cemento ahora sin patas y con las alas como franciscano de supermercado

no hay ningún misterio en el suicidio de una poeta

decir por ejemplo que su vida superó a su obra, que decidió cuál sería la obra final

yo diría que la tragedia, para estos casos, no es nada radical,

¿Cómo concluir?

Parece que padecemos hace tiempo de vida súbita.

verano

El tiempo que estuve más productiva fue cuando saliste abruptamente de todos los espacios. No es que mejorara mi condición- trabajar más, recibir más dinero, disfrutar de mi tiempo libre y del ocupado- es que pude repasar a la perfección todos mis dolores. Los más escondidos, cuando dejaste de llamar, aparecer, caminar y tocar. Nos dejaste a todos. Eso me dio rabia un tiempo, después del año, de miles de ires y venires, de otros que desaparecen utilizando tu técnica, poco me importaron. Nada. Poco. Poquísimo. Me puse ofendidamente productiva, una mujer para almacenar el rencor, el remordimiento de no haber hecho nada y de pensarlo todo, de imitar movimientos a la distancia de romper mis rodillas sólo de aburrimiento.

¿Qué tiempo es este en el que se desnudan los dedos, se chupa hasta el cansancio y con coreografías por las noches se parten los edificios con los últimos gemidos del verano?

sábado 1 de enero de 2011

Lo que se siente no se hurta

Cuando tenían palabras para lanzar, las lanzaban. Cuando tenían lugares para esconderse, se escondían y cerraban las puertas, sacaban la escalera y la volvían a colocar en dirección contraria, nadie podía subir, sólo bajaban ellos, una forma de discriminar entre los de adentro y los de afuera. Ese fue el día en que la organización decidió. No era por el vestir, no era por el hablar, no era por el adquirir-comprar-negociar-pactar-oprimir-viciar-capturar, era algo más sencillo, algo minúsculo; un criterio básico de selección que marcó la diferencia, se siente o no, nada más.

lunes 8 de marzo de 2010

domingo 13 de diciembre de 2009

allanamiento

Había cometido varios errores esa noche, pero nada podía ser más dañino para las autoridades que tener una bicicleta de paseo y una licuadora. Era un sujeto altamente peligroso para la seguridad nacional del estado.

jueves 20 de agosto de 2009

el libro de los sueños

A mil kilómetros, continúo con el autoflagelo.
Invitarte a mi casa a que cometas tus deseos con otra, yo los meto a la cama de mis padres, yo los saco de la cama de dos plazas por falta de privacidad, que te meta a mi minúscula cama, que lleve bebida amarilla en dos vasos plásticos. Alto. Me dices:
-Cierra la puerta.
No puedo ser partícipe del acto, no puedo convertirme en la tercera.
Me recluyo. Al patio, tejo un rato, me levanto y me subo a un piso, me inmiscuyo con mis ojos, agazapada a la ventana, lo veo todo, pienso poco.

domingo 5 de julio de 2009

afasia

En el abismo de los pensamientos transitan ideas sin comas ni puntoaparte, se agreden físicamente, se atropellan, se reconcilian, se burlan de su procedencia. Algunas salen victoriosas y se vuelven conceptos, las otras, humilladas y afásicas, se convierten en las intuiciones de nuestros mundos imposibles.